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Diccionario Deportivo​

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Estrés

El estrés es un estado de tensión física y emocional originado como reacción a una estímulo o presión, ya sea positivo o negativo. Se trata de un mecanismo de defensa que, en pequeñas dosis, ayuda al organismo a reaccionar y adaptarse a los acontecimientos.
Un joven empleado africano estresado con una expresión facial frustrada que sufre de dolor de cabeza
Mujer joven musculosa tonificada haciendo ejercicio

Conoce más

Un nivel de estrés normal se considera sano e incluso positivo ya que ayuda a estimular a las personas para actuar ante los estímulos de la vida diaria. Sin embargo, cuando el estrés es excesivo o no se controla adecuadamente puede producir problemas de desgaste mental, como irritabilidad y ansiedad, o trastornos psicosomáticos.

Un trastorno psicosomático es una enfermedad fisiológica originada por causas emocionales, generalmente por el estrés. Algunos de los trastornos psicosomáticos más frecuentes provocados por el estrés son dolores de cabeza, insomnio, tensión muscular, problemas digestivos y cardíacos, mareos, entre otros más graves como la caída de cabello y distintas formas al que el organismo de cada cual pueda reaccionar luego de padecerlo por prolongadas temporadas.

Según su causa, encontramos diferentes tipos de estrés, como el estrés laboral o el estrés postraumático.

¿Cuál es su sintomatología?

El estrés puede causar diversos y distintos síntomas, tanto psicológicos como físicos. Los más habituales son: Dolor de cabeza, mala memoria, diarrea, cambios de conducta e irritabilidad, depresión, problemas cardiovasculares, en casos en los que el estrés se prolonga mucho en el tiempo, insomnio, envejecimiento, cansancio prolongado.

 

– ¿Cómo tratar el estrés?

Los expertos recomiendan el tratamiento para el estrés en aquellos casos en los que reducirlo sea importante. Para reducirlo al máximo, es importante seguir una serie de pautas o recomendaciones: Reconocer el estrés y las situaciones que lo desencadenan, evitar querer controlar el estrés con hábitos poco saludables, como fumar o beber alcohol, alejarse de al fuente de estrés, adoptar una postura positiva ante los problemas, técnicas de relajación y mantener una dieta sana y equilibrada. Son algunos de los pasos a seguir para tratarlo, pero siempre es recomendable que en situaciones extremas o preventivas a ellas el acudir a un especialista.